14:59
Un día estaba desnudo y aún con los restos de la operación por el cuerpo. Un trozo de hilo por aquí, una gasa por allá, un mal corte por la izquierda...Un día estaba pendiente de mi uña y me pasó un tren por delante. Y la perdí (la uña) porque tenía el pie donde no debía y andaba jugando con eso de si la acerco más o menos. Inconsciencia.
Pues ahí seguía yo paseando por el salón de mi burbuja buscando respuestas entre las cicatrices cuando se me pasó por la cabeza reabrir la herida y hurgar a ver si ahí quedaba algo guardado. Es lo mínimo que te merecías. El bisturí, el hilo y una cara de intriga. Corto, abro y acerco una pequeña linterna. Remuevo, aparto, coloco, y nada, solo al fondo se ven piezas de puzzle rotas. Las saco por si acaso y las pongo sobre la mesa. Cojo el hilo y vuelvo a coser. CIerro la herida. Entonces pensé y pensé y pensé que a lo mejor no estaba ahí la respuesta y que solo estaba siendo un día en que paseaba desnudo por casa aún con los restos de la operación por el cuerpo. Un trozo de hilo por aquí, una gasa por allá, un mal corte por la izquierda...Yo vivía solo en una burbuja (sí, mi casa es una burbuja) creyendo que con agua y pan uno sobrevivie porque siempre me lo había dicho mi padre. A los padres y a las madres uno les cree hasta que llega otra persona que le convenza de lo contrario. Pero a veces cuesta mucho convencerse a uno mismo de las cosas.
En fin, que seguía paseando por mi burbuja. Ya sabes, un trozo de hilo por aquí, una gasa por allá, un mal corte por la izquierda...Empecé a escuchar algo que parecía como un carrito que rodaba al otro lado de la puerta (mi burbuja tiene una puerta, sí, de cartón), y me acerqué despacio. Entreabrí la puerta de cartón de mi burbuja para ver qué pasaba. Y allí estabas tú, con el dedo sobre el timbre, con tu maleta grande azul al lado, en silencio. Abrí del todo y me retiré despacio. Entraste con tu maleta grande azul sin mirarme a la cara. Cerré la puerta. Te miré. Me recorriste los restos de la operación con los ojos. Un hilo por aquí, una gasa por allá, un mal corte por la izquierda...ya sabes. No sé si fueron tres años o tres minutos de hablarse en silencio, de pedirse perdón y quererse de espaldas, de respirarse tequieros.
Te fijaste en las piezas del puzzle que había dejado encima de la mesa y me miraste haciendo un gesto de sorpresa. Me acerqué. Me diste un puñado de ellas y tú acercaste hacia ti el resto. Empezaste a intentar casarlas y me miraste para que yo lo intentara también. Juntamos las mias, juntamos las tuyas, y ya lo teníamos.
Me miraste de nuevo. Te miré de nuevo. Te acercaste y volviste a fijarte en los restos de la operación. Cogiste el bisturí, el hilo y yo una cara de intriga. Cortas, abres y acercas una pequeña linterna. Remueves, apartas, colocas, y coges la foto de encima de la mesa. La dejas suave al fondo. Cojes el hilo y vuelves a coser. CIerras la herida. Entonces pensé y pensé y pensé que a lo mejor estaba ahí la respuesta y que no solo estaba siendo un día en que paseaba desnudo por casa aún con los restos de la operación por el cuerpo. Un trozo de hilo por aquí, una gasa por allá, un mal corte por la izquierda...ya sabes.
Ella ya no está. No, ya no está.
Sonrío. Me apoyo en el respaldo. Alzo la cabeza hacia arriba.
Quizás algún día en el séptimo árbol empezando por la izquierda…
P.D: A todos los que se conocen, en alguna parte…
Comments
In fact, I would like to ignore, it can not be ignored under the soles of the brand do not turn red, are red, have reservations about female stars of your line of sight.
http://www.buylouboutin.com
http://www.salelouboutin.com
http://www.sellugg.co.uk
http://www.wertyua.com