La relatividad de lo absurdo,
la crudeza de los ojos de saldo...
- ¿verdes?
- blancos...
La eternidad del indulto
del saberse enganchado...
que ya no quiero cantar...
que todo vale para estar fuera
y nada sale como está dentro
dibujando con los ojos cerrados
el sueño y la condena...
Que ahora todo nace deprisa
y muere en la inquietud
delante de los ojos
- ¿verdes?
- solo si les da la luz...
Es como el m i e d o, tan sincero que te quita el frio, confiando , como cuando te desnudas por primera vez delante de otra persona, con la reciprocidad de las cosas que nunca mueren porque ya no vuelven a suceder jamás. No habrá otro primer b e s o, no, pero el siguiente, si ella quisiera, sería el más sincero de todos cuantos se han dado. Quizás nunca vuelvan a escribirse como antes, a dibujarse entre líneas torcidas, pero le promete, por todo, que aún les queda mucha tinta para ensuciarse la boca a ritmo de tango, muchos renglones por poner en su sitio y muchas imágenes de animales por llenar de colores.
en un vacío
de estrellas
para poder cerrar los ojos
f l o t a n d o
y saber así
qué es lo que hay dentro
de lo que busco
e-n-v-e-n-e-n-a-d-o
Quiero tener
los pies
en el suelo
la vista
p e r d i d a
y la sangre
d-e-s-i-n-f-e-c-t-a-d-a
para llegar a la meta
sano
salvo
y sonriendo
Está tan lejos...
que seguro que alguien
se está descojonando
a mi costa
en algún lugar lleno de hijos de puta
...